Uno de los mayores retos de convertirse en padre o madre primerizo es la grave alteración de tus horarios de sueño. Acostumbrado a tu propio ritmo, puede resultar difícil adaptarse a la rutina irregular del bebé. Esto, por supuesto, ocurre justo en un momento en el que dormir parece algo esencial. De repente, eres responsable tanto de tus propias necesidades como de las de tu bebé, y tienes que satisfacer ambas mientras luchas desesperadamente contra las ganas de cerrar los ojos mientras hablas con un amigo.
Este problema tan común se agrava aún más si tu bebé tiene cólicos o se enferma. Tratar de calmar a tu pequeño sin perder la calma puede parecer una misión imposible. Si tuvieras la oportunidad, te quedarías dormido en cuestión de segundos. ¿Por qué tu bebé no puede hacer lo mismo?
Lo entendemos. ¡Esto es difícil! ¡Por eso hemos recopilado una lista de estrategias para que pruebes la próxima vez que tu bebé decida negarse a dormir!
1.) Canciones de cuna visuales
YouTube tiene una colección de canciones de cuna acompañadas de escenas animadas. ¡Son perfectas porque combinan el sonido relajante de una canción de cuna con imágenes que mantendrán a tu hijo absorto!
2.) Susurrale al oído al bebé
Acércate a tu hijo y susúrrale al oído. ¡Unas palabras sencillas, como “te quiero”, son perfectas! ¡Al bebé le llamará la atención tu voz y tendrá que dejar de llorar para entender lo que le estás diciendo!
3.) Coge una sudadera vieja
¿Te acuerdas de esa sudadera de hace cinco años con una mancha de ketchup que sigues empeñándote en ponerte una vez a la semana? ¡Sácala del armario! Los bebés son muy sensibles a tu olor y les encantará acurrucarse con algo que les recuerde a mamá.
4.) Establece una rutina constante
Sigue la misma rutina antes de la siesta y a la hora de acostarse. ¡Tu bebé empezará a reconocer las señales y estará listo para echarse una siesta!
5.) Considera la posibilidad de comprar un saco de dormir
Aunque puedan parecer ridículos, los sacos de dormir o los pañales envolventes pueden ser de gran ayuda. Mantendrán a tu bebé abrigado y cómodo, ¡y además tu hijo sabrá que es hora de dormir cuando se lo quites!