Tienes los tobillos hinchados, te duele la espalda, te sientes cansada y has subido de peso: estás embarazada y hacer ejercicio puede ser lo último en lo que piensas. Ya tienes mucho en qué pensar, ¿es necesario que el ejercicio sea una prioridad? ¡Pues sí! Hacer ejercicio durante el embarazo tiene muchos beneficios. Entre ellos se incluyen mejorar tu estado de ánimo, reducir el impacto de los síntomas del embarazo (como las náuseas matutinas) y ayudarte con la recuperación posparto.
¡Aquí tienes tres formas sencillas de incorporar el ejercicio a tu rutina diaria para disfrutar de un embarazo feliz y saludable!
1.) Sal a dar un paseo
¡Esto es muy sencillo! ¡Sal a dar un paseo rápido, pero a buen ritmo! ¡Tómate tu tiempo para pasear por el barrio, el centro comercial o un sendero natural! ¡Asegúrate de dedicarle al menos diez minutos a cada sesión, pero intenta ir más allá si puedes!
2.) Barre
¡Prueba una clase de Barre para hacer ejercicio, mejorar tu fuerza y aumentar tu equilibrio! Estas rutinas incluyen movimientos de bajo impacto y se centran en el equilibrio, dos aspectos perfectos para llevar adelante tu embarazo. Si no eres socia de un gimnasio que ofrezca estas clases, ¡puedes buscar vídeos gratuitos de Barre en YouTube!
3.) Yoga
El yoga, una forma de ejercicio más tranquila, es la opción perfecta para las mujeres embarazadas. Estos movimientos se centran en la relajación, la flexibilidad y la respiración profunda, aspectos que resultarán importantes para afrontar el trabajo de parto y el parto. ¡El yoga también ofrece diversas adaptaciones para ayudarte a seguir el ritmo de la clase a medida que tu cuerpo va cambiando!
Hacer ejercicio de forma constante durante el embarazo puede ser todo un reto, pero con estas ideas rápidas y sencillas podrás incorporarlo a tu rutina para que te ayude a llevar mejor el embarazo.